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    - Carta abierta a las comunidades de Euskadi
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- Otra réplica a la carta de las comunidades de Euskadi

RESPUESTA DE LAS COMUNIDADES CRISTIANAS POPULARES DE EUSKADI

A las Comunidades Cristianas Populares de Granada

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Hemos recibido vuestra "Carta abierta" dirigida a las "Comunidades Cristianas Populares de Euskadi", enviada a varios colectivos. Nos ha sorprendido que antes de difundir vuestra opinión no haya habido una clarificación directa entre vuestras comunidades y las nuestras a lo largo de estos años en los que, como decís, habéis "tratado de ser compresivos y pacientes con nosotros". Al igual que vosotros, sabéis que estamos dispuestos al diálogo y al intercambio  de puntos de vista. En todo caso os agradecemos ahora vuestra comunicación y,
con la misma libertad con la que os expresáis,  nos gustaría  manifestaros nuestras opiniones sobre lo que afirmáis en vuestras críticas centradas en los siguientes puntos:

1. Nuestras posiciones están radicalizadas y polarizadas en el conflicto vasco promoviendo la línea de Herri Batasuna/Euskal Herritarrok.
2. Hay, por nuestra parte, una "legitimación directa o indirecta" del terrorismo
3. Nuestro discurso es legitimador tanto ideológica como teológicamente (apoyándonos en al idea bíblica de Pueblo de Dios) de la "mitología de la identidad étnico-nacionalista del pueblo vasco" a la que "nos manifestamos  dispuestos a sacrificar la posible convivencia actual, basada en la aceptación de la pluralidad sociocultural" 4. Nuestros análisis sostienen la idea de una "supuesta opresión de Euskadi", cuando "la única opresión constatable es la que impide la libertad de expresión a los no nacionalistas".

Estas  críticas y acusaciones que se observan y documentan, a vuestro entender,  en la revista Herria 2000 Eliza y en el libro Creer en Euskal Herria -aunque no indicáis dónde y cómo- son, en efecto,  de mucha envergadura y gravedad. Por supuesto, se oponen al evangelio, a la ética  e, incluso, algunas son merecedoras de denuncia judicial por apología del terrorismo. Mas que tratar de defendernos de tales críticas, nos parece necesario clarificar si las
afirmaciones e ideología  que nos atribuís corresponden al pensamiento y actuación de las CCP de Euskal Herria tal como se reflejan -según vuestra opinión- en las publicaciones citadas.

1. Respecto a la radicalización y polarización  en el conflicto vasco y seguimiento de HB/EH, hay que constatar en primer lugar que entre nosotras y nosotros hay personas militantes en opciones políticas diversas. Por tanto nuestra manera de pensar y de analizar el problema vasco  es plural. Así lo afirmamos en nuestro documento Identidad y pluralismo en  las CCP de Euskal Herria donde constatamos  “...la existencia de diferentes polos de referencia
políticos" desde donde entendemos el pluralismo…

    … como una característica necesaria de nuestros grupos.... Los miembros de las CCP provenimos de lugares y situaciones populares diferenciadas, con experiencias y trayectorias distintas; por tanto, la manera de concretar y de vivir  las opciones y valores  que nos definen tienen acentos y desarrollos plurales.

Dentro de esos contextos, nuestra opción de pueblo y de clase en favor de las realidades más oprimidas y desfavorecidas implica también posiciones y praxis políticas diferenciadas, de manera que nuestro movimiento cristiano de base no puede identificarse con unas determinadas siglas políticas.

Teniendo en cuenta esta realidad plural…

    …no pretendemos sacralizar o justificar desde la fe cada lucha particular, cada acción concreta del pueblo o de sectores del mismo. En nosotros, en el pueblo opera el pecado, que a veces oscurece la mente y ciega el corazón (Rom. 7, 15-l9). Pero nos anima la certeza de que el esfuerzo global por una liberación integral no puede menos de contar con el aliento del Espíritu (Lc. 4, 18-19 y Gal. 5,1 y 13). Esta certeza no nos dispensa de un esfuerzo de discernimiento y de la valiente denuncia profética según los casos (Fil.1, 9-11 y Mt.16, 3). (Identidad de las CCP)

2. Diferenciando las  diversas expresiones y causas originarias de la violencia, hemos calificado los  atentados y muertes causadas por ETA como "intrínsecamente graves", "inexplicables", como "un mal", expresando "pleno  desacuerdo" y "condenas" aunque insistiendo en que lo adecuado no es  continuar  la estéril espiral de condenas o legitimaciones. Hay que encontrar otras vías y también otros objetivos. En este sentido, no entendemos, ni humana ni cristianamente, el pretendido pacifismo de quienes se limitan a condenar determinadas acciones y estrategias violentas  silenciando y oponiéndose a las
exigencias de diálogo, de acuerdo  entre las partes enfrentadas, de generosidad y de magnanimidad para que se abran cauces  para la auténtica pacificación. Por eso afirmamos que para conseguir el objetivo de una solución dialogada es preciso cesar las diferentes formas violentas  en todas sus expresiones (Esperanza en la construcción de la paz). 

Respecto al "Movimiento de Liberación Nacional Vasco" (MLNV), estamos convencido de que

    … su apuesta por las vías democráticas debe esforzarse por vencer definitivamente toda tentación y toda expresión de violencia, por menor que ésta pueda ser. Porque la semilla de la violencia no puede dar frutos de justicia y de paz
                       (Repasando el presente: hacia la paz con esperanza y sin temor).

Como CCP queremos que  nuestro principio inspirador sea   el evangelio donde el princi-pal mandato es el amor. Por tanto, a nuestro entender “la lucha no violenta se presenta como el mejor método para  superar toda violencia”; es  la “utopía” hacia   la que aspiramos, de manera que “la paz no es sólo una meta, sino un camino, un talante, un proceso, una tarea que debe estar presente en todos y cada uno de los medios utilizados (Identidad de las CCP).

Por tanto, nuestras reflexiones sobre la violencia, están hechas  a la luz de  la paz bíblica, desde  una lectura de la conversión  a la paz  basada en  el concepto central de la justicia como la clave, camino y criterio de forma que  no hay auténtica paz sin justicia entendiéndola como la aceptación del otro, de su alteridad, de su diferencia. Significa el  reconocimiento de los más pobres, oprimidos y débiles, de los desposeídos de sus derechos individuales y
colectivos, de todas las víctimas de las violencias. Implica la justicia de la misericordia y es apasionada tarea en favor de los derechos  del otro que lleva incluso a amar a los enemigos para ayudarles a superar su enemistad  desde  la propia responsabilidad.

3. Es cierto que  se ha vinculado a las CCP con el llamado  “abertzalismo radical” atribuyéndonos una “lectura liberadora de Euskadi al contraluz del Exodo; la identificación de los ‘pobres y oprimidos’ con el propio pueblo (R. Aguirre y J.M. Mardones, Violencia y religión en Euskadi). También F.J. Vitoria atribuye a la titulada "teología de la liberación desde Euskal Herria" un “modelo hermenéutico de correspondencia de términos” bíblicos con
contextos sociopolíticos actuales, de donde se deriva un “lenguaje  excesivamente vigoroso, contundente e incluso ‘zelota’ sobre la evangelización liberadora de los cristianos de las Comunidades Populares”(La recepción de la Teología de la Liberación en el País Vasco). Creemos que esta falsa ideología no corresponde a nuestra manera de pensar y de interpretar la realidad de nuestro pueblo (podéis leer Creer en Euskal Herria, pp. 602-615).  Siempre
hemos reconocido que en la evolución de la conciencia  de las CCP hay una manifiesta diversidad  de sentimientos y conciencias respecto a la problemática y concepción de pueblo vasco que consideramos y tenemos en cuenta. Por eso, afirmando que Euskal Herria está en un esperanzador proceso de lucha y trabajo por sus derechos nacionales y sociales, constamos que

    …su avanzar es  lento, duro, prolongado, imperfecto, en un contexto conflictivo. Esto se manifiesta incluso a nivel del mismo pueblo donde se dan diversas y contradictorias formas de analizar este proceso y a la hora de buscar soluciones y caminos concretos (Identidad de las CCP)

Dentro del concepto histórico, cultural-lingüístico y político del pueblo vasco  incluimos el conjunto de la realidad sociológica vsca que, como tal,  constituye ese pueblo y que no es, por tanto, una referencia idealista o algo inexistente que debe ser  creado.  Ciertamente nos parece decisivo para la libertad de nuestro pueblo y de todos los pueblos el reconocimiento de los derechos individuales y  colectivos y esto implica educar en la mutua aceptación y solidaridad, sobre todo con los pueblos más pobres y excluidos (Creer en Euskal Herria, pp.
535-541). Desde una lectura evangélica, el pueblo auténtico es

    …el Pueblo de los pobres. Son los bienaventurados porque claman por la paz y luchan por la justicia. Son los elegidos en el juicio de Dios juntamente con quienes supieron estar junto a ellos. Entre nosotros hay hoy pobres de diferentes características: económicas, culturales, políticas, sociales; tienen nombres concretos: son los parados, los presos, los fracasados escolares, los drogadictos, enfermos de Sida, ancianos sin recursos ... Ser Iglesia de los pobres consiste en asumir estas personas como centro de la Iglesia y en concretar la opción y dedicación evangelizadoras en el compromiso liberador de esas opresiones, dependencias y esclavitudes. (Ser Iglesia en Euskal Herria)

4. Las CCP afirmamos que a Euskal Herria no se le reconoce el ejercicio pleno de  sus derechos y que la represión sigue ejerciéndose de formas diversas tanto por razones políticas,como económicas, culturales y sociales. La situación de los presos y presas vascos en la cárceles españolas y francesas (algunos están en Granada y podéis visitarles) es una muestra muy cruda de esa injusticia.

Es cierto, como afirmáis, que se han concedido algunas transferencias a  la Comunidad Autónoma Vasca,  aunque aún faltan varias por hacer. Pero el problema no reside en esas concesiones sino en la denegación permanente del derecho de autodeterminación para  que este pueblo decida libremente  lo que quiere ser políticamente.  La razón básica de esa reivindicación radica en el  reconocimiento de nuestra identidad  que, como afirmaban los obispos  vascos, conlleva  el “derecho del pueblo vasco a sobrevivir, a desarrollar su 
identidad histórica y sus valores culturales y a gozar de sus propios órganos de gobierno” (Obispos de Bilbao, San Sebastián y Vitoria, Defendamos la vida del hombre para construir la paz). El mismo J. M. Setién  ha sido muy explícito en la afirmación  de la necesidad  de que el  pueblo vasco se vaya haciendo “en el ejercicio de su derecho a ser él mismo y a darse las instituciones adecuadas en las que se materialice su voluntad y su derecho a existir como realidad política originaria” (La paz es posible).

Sobre la falta de libertad de expresión de los no nacionalistas, bastaría que leyerais los periódicos que aquí se publican y escucharais las radios que aquí emiten  para comprobar hasta dónde es cierta vuestra afirmación. Las CCP siempre hemos sido defensoras de una libertad de expresión para todas las ideas tanto en nuestras comunidades como en la sociedad en general, sin obstáculos ni amenazas.

En vuestra Carta  abierta  nos proponéis  "un compromiso cristiano que promueva el diálogo y la tolerancia, el respeto al pluralismo político, a los derechos humanos de todos y las vías democráticas y pacíficas ", inspirarnos en una auténtica teología de la liberación que promueve  "el universalismo cristiano y la construcción de un mundo que armonice la unidad y la diversidad" y, por fin educarnos en un modelo cultural de "aceptación de la pluralidad sociocultural de la sociedad vasca". Compartimos estos deseos y compromisos que tratamos de realizar, así como esa orientación teológica añadiendo además nuestra preocupación y trabajo por llegar a una auténtica reconciliación en todos los órdenes de nuestra convivencia.

Os pediríamos que, por vuestra parte, seáis objetivos con nuestra manera de pensar. Aunque no compartamos en todo ideas y líneas nos parece que, desde esa postura, podemos entendernos. Es más, sería interesante que pudierais venir por Euskadi para dialogar directamente con nuestras comunidades y comprobar aquí mismo nuestra realidad. De todas formas seguimos dispuestos a compartir con vosotros no sólo nuestros  problemas y planteamientos sino que tratamos también de ser solidarios con los vuestros y los de vuestro
pueblo andaluz y sus  luchas liberadoras por una sociedad más justa. Contad siempre con nuestro apoyo, ayuda y amistad.

                                  Comunidades Cristianas Populares de Euskal Herria
                                                                Junio del 2000



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