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 INFORMACIÓN Y OPINIÓN
 
Miguel Pérez y Julio Trebolle presentan una 'Historia de la Biblia' con mirada multidisciplinar
La obra analiza las lenguas, la filosofía alejandrina y los evangelios apócrifos 

FERNANDO VALVERDE  -  Granada
 

Los estudios sobre la Biblia se reparten entre campos muy diversos. La historia de las religiones, la filología y la literatura, la historia y la arqueología del mundo antiguo, la antropología y la sociología, la filosofía y la teología son algunas de las múltiples disciplinas que se han preocupado por el libro. Sus estudios han incidido en todas las corrientes del pensamiento de la modernidad y las que han sido adaptadas a la postmodernidad. Tratando de situarse en un mirador desde el que otear todas esas disciplinas, los investigadores Miguel Pérez y Julio Trebolle acaban de publicar Historia de la Biblia.
El libro, de cerca de 350 páginas y coeditado entre la la Universidad de Granada y la Editorial Trotta, se estructura en 21 capítulos que tratan diversos aspectos como las lenguas de la Biblia, las escrituras, la transmisión escrita y oral, los escribas, la filosofía alejandrina o el canon bíblico. Destaca también un apartado dedicado a la interpretación, con especial atención a las hermenéuticas judía y cristiana y a la historia de la Biblia en España. El volumen, que se presenta con un CD es, a decir de los autores, "un curso ensayado y madurado con estudiantes universitarios a través de asignaturas diversas".

 En palabras del profesor Pérez, la iniciativa surgió en la universidad granadina, cuando comprendió que los estudiantes "necesitaban llenar un hueco en su formación, ya que no procedían sólo de los campos filológicos y teológicos, sino de otras disciplinas como la Medicina, la Arquitectura, la Historia Antigua o la Arqueología".

 Pese a este inicio, Miguel Pérez aclara que el libro no es sólo para estudiantes, sino que "puede interesar a un público mucho más amplio, tanto judíos como cristianos, como también a los no creyentes".

 Con respecto a la importancia del libro sagrado, Pérez hace propia una frase de Víctor Hugo en la que sentencia que "sólo dos libros han de estudiarse, Homero y la Biblia". En su opinión, pese a tratarse sólo de una frase, constata que la Biblia "representa en el mundo occidental la unión de lo semítico y lo griego, de Jerusalén y Atenas. Para los creyentes es evidente que la Biblia es un libro sagrado. Por otra parte, creo que para cualquier persona de cultura la Biblia es un libro imprescindible ya que no sólo ha figurado en nuestra historia y en nuestro arte, sino que también ha entrado en nuestra lengua, con expresiones y refranes que tienen su origen en ella".

 Para los autores, al margen de su significación como guía espiritual, el libro es "una inmensa obra literaria" que ofrece no sólo una revelación, sino también "un manantial inagotable de arquetipos y de símbolos literarios que ha sido y es explotado por artistas y escritores". Con respecto a la utilización de estos símbolos por parte de algunos escritores que han convertido sus obras en éxitos de ventas, como El código da Vinci, Pérez opina que "se cimentan en la necesidad del misterio que todos tenemos y en la ignorancia y el vacío del público. A una sociedad que deja de ser religiosa se le ofrece algo que llene su vacío y sus ansias de misterio. Ese desenfado en la manipulación de la Biblia me parece un abuso del texto y del público. Pero el fenómeno realmente no es nuevo".

 Tampoco duda el investigador a la hora de pronunciarse sobre otros textos polémicos. Sobre la aparición de un posible Evangelio de Judas, Pérez, que ha sido director del Instituto Español Bíblico y Arqueológico de Jerusalén, asegura que "la Biblia es una selección de escritos. ¿Por qué unos entraron y otros quedaron fuera? En el libro dedicamos más de sesenta páginas a esa cuestión. Son bastantes los evangelios apócrifos que se escribieron, continuando el género y estilo de los que aceptaron. En general, estos evangelios son importantes para conocer el cristianismo primitivo, tanto en sus formas más populares como en las judeocristianas y en las elitistas. El Evangelio de Judas, cuyo texto crítico aún esperamos, pertenece a este tipo de escritos, como otros que ya conocemos". Los autores consideran "de escaso valor" para el conocimiento de la historia de Jesús las obras gnósticas.
 

EL PAÍS - 30-06-2006 
 
 
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