Laicos
 -
 
 
 INFORMACIÓN Y OPINIÓN
 
Benedicto XVI escoge a un jesuita para sustituir a Navarro-Valls como portavoz
La Compañía de Jesús recupera peso en el Vaticano en detrimento del Opus Dei 

ENRIC GONZÁLEZ  -  Roma
 

Joaquín Navarro-Valls, miembro del Opus Dei y director de la Oficina de Prensa del Vaticano durante 22 años, se despidió ayer del cargo. Con su marcha desaparece uno de los personajes más significativos de la época de Juan Pablo II y adquieren mayor claridad los rasgos del papado de Benedicto XVI. El nuevo Papa ha elegido como portavoz a un jesuita, el padre Federico Lombardi, hasta ahora director general de Radio Vaticana y del Centro Televisivo Vaticano. "Es un periodista muy experto, tenemos confianza en él", comentó el propio pontífice sobre Lombardi.
El nombramiento del padre Lombardi podría ser considerado continuista, ya que se trata de un hombre del aparato de la información vaticana. La continuidad enlazaría, sin embargo, con los papados anteriores a la irrupción de Karol Wojtyla, quien en 1984 sorprendió a todos los vaticanistas eligiendo como director de la Oficina de Prensa a Navarro-Valls, un periodista laico y miembro numerario del Opus Dei.

 La llegada de Lombardi supone el retorno de un sacerdote a la portavocía y sugiere que los jesuitas, a quienes Juan Pablo II sometió a medidas disciplinarias, empiezan a recuperar protagonismo. A la inversa, la despedida de Navarro-Valls podría ser interpretada como una pérdida de influencia del Opus Dei en la maquinaria informativa de la Santa Sede.

 Navarro-Valls dijo adiós con una breve declaración: "Estoy muy agradecido al Santo Padre por haber aceptado mi disponibilidad, manifestada diversas veces, para dejar el cargo de director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede después de tantos años. Soy consciente de haber recibido en estos años mucho más de cuanto haya podido dar e incluso de cuanto ahora sea capaz de entender plenamente". El pasado 16 de junio, el periodista y médico español concedió una entrevista a un canal de televisión italiano en la que preanunció su retirada: "He hecho saber al Papa, con el debido respeto", dijo, "cuáles son mis deseos: después de muchos años, demasiados quizá, para mí sería bueno cambiar".

 Navarro-Valls cumplirá 70 años en noviembre, la edad máxima de jubilación para el personal laico en el Vaticano. En los últimos meses su dedicación al trabajo de portavoz se había reducido sensiblemente y se limitaba a gestionar lo imprescindible y a esperar el momento del cese. Benedicto XVI optó por mantener a Navarro-Valls hasta después de la visita a Valencia, quizá como última cortesía. En el viaje a España, el portavoz saliente causó perplejidad al comparar desfavorablemente al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, con los dictadores Fidel Castro, Daniel Ortega y Wojciech Jaruzelsky, por el hecho de no asistir a la misa oficiada por el Pontífice.

 Federico Lombardi anunció que en adelante compaginaría la dirección general de la radio y la televisión vaticanas con el cargo de director de la Oficina de Prensa. "Trabajo desde hace tiempo, como vosotros, para que la actividad del Santo Padre y la realidad de la Iglesia sean conocidas y comprendidas de forma objetiva y adecuada", declaró, a través de una carta a los periodistas acreditados ante la Santa Sede. "Podéis contar con el empeño que pondré, con mis límites pero con todas las fuerzas disponibles, en servir al Santo Padre y a vuestro buen trabajo".

 El relevo se produjo en el momento más apacible del Vaticano, el inicio de las vacaciones papales. Benedicto XVI llegó ayer mismo al Valle de Aosta para descansar hasta el día 28 en un chalé de los Salesianos situado en la localidad de Les Combes, a 1.200 metros de altura. En agosto residirá en el palacio veraniego de Castelgandolfo, situado a unos 30 kilómetros de Roma. El Papa deseó buenas vacaciones a los periodistas y habló de Lombardi: "Ya le conocéis, no empieza desde cero, es un periodista muy experto y tenemos confianza en él", comentó.

 El nombramiento del padre Lombardi se produjo pocos días después de que se anunciara que el cardenal Tarcisio Bertone asumiría el 15 de septiembre el puesto de secretario de Estado y número dos del Vaticano, en sustitución del cardenal Angelo Sodano.
 

EL PAÍS  -  Sociedad - 12-07-2006 
 
 
 -