Nuevas noticias de Jesús


JUAN JOSÉ TAMAYO

Dos mil años después de su nacimiento en un pequeño pueblo de la baja Galilea, Jesús de Nazaret sigue estando vivo en el imaginario religioso de Occidente y es objeto de estudios desde plurales disciplinas que se llevan a cabo en espacios académicos y científicos no confesionales sin intención apologética alguna. La figura de Jesús se encuentra también en el centro de la reflexión teológica con aportaciones innovadoras en el actual clima intercultural e interreligioso. Entre las novedades, un puñado de estudios se aproximan a Jesús de Nazaret desde la arqueología, la crítica histórica y la teología.


En la aproximación teológica a Jesús de Nazaret destacan dos libros. Jesús, símbolo de Dios, de Roger Haigth, y El rostro humano de Dios, de José Ignacio González Faus. El primero, que fue condenado por la Congregación para la Doctrina de la Fe "por graves errores doctrinales contra la fe católica y divina de la Iglesia", constituye un intento muy logrado de elaborar una cristología no dogmática, sino simbólica. Haight reflexiona sobre la significación de Jesús en un clima de diversidad cultural, pluriverso religioso y diálogo entre religiones, y cree que una sola religión no puede poseer la plenitud de la verdad sobre la realidad trascendente y que la validez de otras religiones no es obstáculo para la normatividad de Jesús. Por eso defiende el carácter verdadero y salvador de las religiones, el carácter positivo del pluralismo religioso y la normatividad de Jesús para los cristianos. El segundo responde a tres preguntas fundamentales en torno a Jesús de Nazaret: cómo nació la fe en su divinidad; si es un simple accesorio que no pertenece al núcleo originario del cristianismo; cuál es el significado de dicha fe en nuestro tiempo. La experiencia de la divinidad, cree el autor, ha estado presente desde los comienzos y se ha ido practicando en la vida, no sólo en el plano del conocimiento teórico de Dios. Ahora bien, la gran revolución religiosa de Jesús fue el haber abierto un nuevo camino de acceso a Dios: el camino profano de la relación con el prójimo.


En El Jesús de Galilea. Aportaciones desde la arqueología, Jonathan L. Reed muestra la importancia de la arqueología para un mejor conocimiento del Jesús histórico y para el estudio de las tradiciones relativas a él. Sus análisis se centran en la arqueología de la Galilea del siglo I como ámbito específico donde tienen lugar la vida y la enseñanza de Jesús. James D. G. Dunn llama la atención sobre los fallos y olvidos que han caracterizado la investigación sobre el Jesús histórico durante más de doscientos años (Redescubrir a Jesús de Nazaret. Lo que la investigación sobre el Jesús histórico ha olvidado). El más importante es, sin duda, el olvido de la fascinación y del impacto que provocó en sus discípulos y que, a su juicio, constituye el punto de partida indispensable de cualquier investigación sobre el fundador del cristianismo. Fue precisamente ese impacto la causa de que un grupo de personas se convirtiera en sus primeros seguidores y el comienzo de la formulación de la tradición oral de Jesús, plasmada posteriormente en el Nuevo Testamento.


Apoyándose en los datos de la arqueología y de la historia de la cultura, Michael White analiza en De Jesús al cristianismo. El Nuevo Testamento y la fe cristiana: un proceso de cuatro generaciones el contexto histórico, tanto el grecorromano como el judío, del Nuevo Testamento, y estudia las cuatro generaciones de visionarios y narradores que intervienen en el desarrollo del cristianismo primitivo, desde el Jesús histórico, pasando por el legado de Pablo, los evangelios... hasta la ruptura con las raíces judías, el nacimiento propiamente dicho del cristianismo y su mayoría de edad en el mundo romano. Tras este recorrido resulta fácil apreciar la distancia entre Jesús el Galileo y el cristianismo que cuatro siglos después se instala en el sistema. La investigación es de plena fiabilidad científica.


Jesús, símbolo de Dios. Roger Haigth. Trotta. Madrid, 2007. 592 páginas. 39 euros.
El rostro humano de Dios. José Ignacio González Faus. Sal Terrae. Santander, 2007. 216 páginas. 11 euros.


El Jesús de Galilea. Aportaciones desde la arqueología. Jonathan L. Reed. Sígueme. Salamanca, 2006. 322 páginas. 22 euros.


Redescrubrir a Jesús de Nazaret. Janes D. G. Dunn. Sígueme, Salamanca, 2006. 112 págs., 8,65 euros.


De Jesús al cristianismo. El Nuevo Testamento y la fe cristiana: un proceso de cuatro generaciones. Michael White. Verbo Divino. Estella, 2007. 600 págs. 47 euros.



EL PAÍS - BABELIA - 19/01/2008