Revolución cristológica

JUAN JOSÉ TAMAYO

Jesús de Nazaret nació, vivió y murió ejecutado en un rincón apartado del mundo, no dejó ni una sola línea escrita y, como dice Fernando Pessoa, "no sabía de finanzas ni consta que tuviera biblioteca". Sin embargo, ha dejado una impronta imborrable en la historia de la humanidad, sobre todo en la cultura occidental, y hoy sigue siendo un personaje de permanente actualidad, pero no porque responda a los dictámenes de la moda de cada época, sino porque sigue despertando las conciencias adormecidas, incitando a conductas alternativas y alentando movimientos religiosos emancipadores.

Los estudios sobre Jesús de Nazaret son uno de los campos de la exégesis y de la teología donde se han producido avances más significativos en las últimas décadas. Esto ha sucedido en el plano teórico pero también ha tenido repercusiones en la nueva orientación del cristianismo, en sus relaciones con otras religiones y en su presencia en la sociedad. Bien puede hablarse de una "revolución cristológica". La distancia que media entre los tratados clásicos sobre "El Verbo Encarnado" de antes del concilio Vaticano II y los ensayos posconciliares sobre "Jesucristo liberador" es abismal. Y ello se debe a que el acercamiento a Jesús se hace ahora a través de la aproximación al Jesús histórico, y no a través del dogma.

De estos avances se ocupa pormenorizadamente la teóloga feminista Elisabeth A. Johnson en La cristología, hoy. Olas de renovación en el acceso a Jesús donde hace un recorrido apasionante por las principales olas de renovación en el acceso a Jesús, preferentemente en la teología católica, durante los últimos cincuenta años. La ola de 1950 tenía como objetivo rememorar y recuperar la auténtica humanidad de Jesús de Nazaret; la de 1960 estuvo centrada en el descubrimiento crítico de la historia de Jesús; la de 1970 se guió por la teología de la liberación elaborada desde el "reverso de la historia", que proclamaba a Jesucristo como Liberador. Casi al mismo tiempo emergió la ola de la teología feminista que cuestiona la patriarcalización de Jesucristo, incluso del Cristo liberador, y reformula la cristología desde la experiencia sufriente y militante de las mujeres en respuesta a la pregunta: "Y vosotras, ¿quién decís que soy?". Otra ola gira en torno a la relación entre Dios y el sufrimiento con planteamientos diferenciados. La última se pregunta por la universalidad de Jesús el Cristo en medio del pluralismo religioso y cultural y en un mundo global. Son todas olas que se mezclan y hacen subir la marea de la investigación con descubrimientos siempre nuevos.

Avances importantes se han producido en el estudio de las fuentes para el acceso al conocimiento de Jesús. Un aporte relevante al respecto lo constituye la obra El documento Q, de James M. Robinson, Paul Hoffmann, John S. Kloppenborg, Milton C. Moreland, cuya edición en castellano ha dirigido magistralmente Santiago Guijarro. El libro ofrece una reconstrucción de la colección de los dichos atribuidos a Jesús en la que se basan los evangelios de Mateo y de Lucas, conocida con el nombre de Fuente o Documento Q (de Quelle, fuente), que es, sin duda, la más importante para el estudio del Jesús histórico y para reconstruir de manera fiable su mensaje tal como fue transmitido por los primeros galileos que le siguieron. Se abre con una extensa y documentada introducción que da cuenta de los momentos fundamentales de las investigaciones. A continuación aparece el documento Q en griego y en castellano con paralelos del evangelio de Marcos y del evangelio de Tomás. El texto crítico aquí ofrecido es el resultado del trabajo de los miembros del Proyecto Internacional Q durante dos décadas. Acaba de aparecer la obra de Santiago Guijarro Dichos primitivos de Jesús. Una introducción al proto-evangelio de dichos Q, excelente exposición sobre la estructura y contenido, composición y género literario del documento Q, así como de su contexto vital, de su relación con Jesús de Nazaret y con el cristianismo primitivo.

Jesús, de Jürgen Roloff, expone los conocimientos históricos y metodológicos que la moderna investigación proporciona con cierta seguridad sobre la enigmática figura de Jesús de Nazaret. Hace una valoración de las fuentes, ubica a Jesús en el judaísmo de su tiempo y reflexiona sobre los motivos y aspectos de su actividad pública: predicación, praxis liberadora, ethos, creación de una comunidad, conflictos y discusiones sobre los aspectos fundamentales de la religión. Analiza el drama de los últimos días en Jerusalén que desemboca en el juicio, la condena a muerte y la crucifixión. Decisivo en la detención y ulterior condena fue su toma de postura crítica contra el Templo. Estaba tocando el nervio mismo de la aristocracia sacerdotal saducea, que tenía como norte el culto del Templo tanto en el aspecto religioso como en el económico y que se alió con el poder romano ocupante para la eliminación física del profeta subversivo de Nazaret.

Obra clave en la investigación sobre el Jesús histórico es Un judío marginal. Nueva visión del Jesús histórico. Tomo III: Competidores y compañeros, de John P. Meier, uno de los mejores y más relevantes investigadores actuales del Nuevo Testamento, que se ocupa de la red de relaciones de Jesús el judío con otros individuos y grupos judíos durante su actividad pública: primero, la relación con la gente que le acompañaba y seguía: las multitudes, los discípulos y las discípulas, los doce; después, la relación con sus competidores y adversarios, como los fariseos, los saduceos, y con otros grupos como los esenios, los samaritanos, los escribas, los zelotas y los herodianos. Es todo un ejemplo de rigor metodológico y hermenéutico.

Tengo que hacer una excepción en este recorrido por algunas de las obras publicadas muy recientemente y referirme a Jesús. La historia de un viviente, del teólogo flamenco Edward Schillebeeckx, aparecida en holandés en 1974. Su primera edición en castellano apareció en 1981. Hoy ha vuelto a ser reeditada. Es una de las mejores cristologías del siglo XX escrita no con intención apologética para legitimar el dogma eclesiástico y menos aún para proponerlo racionalmente como la única interpretación posible de Jesús, sino con sentido crítico, para intentar buscar el sentido inteligible de la fe en Jesús de Nazaret en nuestro tiempo. Fe y crítica caminan de la mano en cada página de esta obra, cuya lectura nos descubre una figura de Jesús muy ajena a la apergaminada y meliflua de muchas biografías y libros de piedad. Schillebeeckx presenta a Jesús como "parábola de Dios" y "paradigma de humanidad" y muestra que no es monopolio de las iglesias cristianas, sino patrimonio común, y que el acceso a él no está restringido a los creyentes. Con razón decía el filósofo Garaudy en su época marxista "devolvednos a Jesús de Nazaret" y Gandhi podía afirmar que "sin necesidad de ser cristiano puedo testimoniar lo que Jesús significa en mi vida".


La cristología, hoy. Olas de renovación en el acceso a Jesús. Elisabeth A. Johnson. Traducción de Ramón Alfonso Díez Aragón. Sal Terrae. Santander, 2003. 168 páginas. 9,62 euros.

El documento Q. James M. Robinson, Paul Hoffmann, John S. Kloppenborg, Milton C. Moreland. Traducción de Santiago Guijarro y Miquel Esther. Sígueme. Salamanca, 2003. 242 páginas. 16,83 euros.

Dichos primitivos de Jesús.Una introducción al proto-evangelio de dichos Q. Santiago Guijarro. Sígueme. Salamanca, 2004. 132 páginas. 10 euros.

Jesús. Jürgen Roloff. Traducción de Jesús Larriba. Acento. Madrid, 2003. 190 páginas. 8 euros.

Un judío marginal. Nueva visión del Jesús histórico. Tomo III: Competidores y compañeros. John P. Meier. Traducción de Serafín Fernández. Verbo Divino. Estella, 2003. 696 páginas. 43,15 euros.

Jesús. La historia de un viviente. Edward Schillebeeckx. Traducción de A. Aramayona. Trotta. Madrid, 2003. 704 páginas. 33 euros.


EL PAÍS - BABELIA - 03-04-2004 
 

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