DECIMOSEXTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
CICLO "B"


Primera lectura: Jeremías 23, 1-6
Salmo responsorial: Salmo 22
Segunda lectura: Efesios 2, 13-18
 

EVANGELIO
Marcos 6, 30-34

 30Los enviados se congregaron donde estaba Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y todo lo que habían enseñado. 31Él les dijo:

-Venid vosotros solos aparte, a un lugar despoblado, y descansad un poco.

Es que eran tantos los que iban y venían, que no en­contraban tiempo ni para comer.

32y se marcharon en la barca, aparte, a un lugar despo­blado.

33Los vieron marcharse y muchos los reconocieron; entonces, desde todos los pueblos fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. 34A1 desembarcar vio una gran multitud; se conmovió, porque estaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñar es muchas cosas.

 


 

COMENTARIOS

I

 El domingo pasado el evangelio nos hablaba de la Buena Noticia de Jesús. Ese mensaje va destinado a todos los hombres; el evangelio de hoy precisa cuáles son sus principales destinatarios.

 

REVISAR EL TRABAJO REALIZADO

Los enviados se congregaron donde estaba Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y todo lo que habían enseñado. El les dijo:

-Venid vosotros solos aparte, a un lugar despoblado y descansad un poco.

Haber sido llamado por Jesús y enviado por él a anunciar su mensaje, haber escuchado sus instrucciones y recibido la fuerza necesaria para la misión son condiciones imprescindi­bles para el mensajero, pero no le aseguran el acierto. Sigue siendo un ser limitado, que se equivoca, condicionado por su mentalidad y sus prejuicios. Por eso es necesario revisar con atención el trabajo realizado. Eso es lo que pretende hacer Jesús con sus discípulos.

Ellos se habían pasado, habían hecho algo para lo que todavía no estaban preparados y que Jesús no les había enco­mendado: enseñar, que, según el uso que hace de esta palabra el evangelio de Marcos, significa proponer el mensaje de Jesús tomando como punto de partida el Antiguo Testamento. Jesús lo hacía porque tenía bien claro qué contenidos de aquellos antiguos escritos seguían siendo válidos y cuáles no. Pero los discípulos, que todavía no habían comprendido la novedad radical de la Buena Noticia -seguirán durante mucho tiempo atados a sus tradiciones (véase, por ejemplo, Mc 6,48; 7,32; 8,22-26.27-38; 9,1 - 13.32.38; 10,35-45.46-52)- seguro que mezclaron lo que ya estaba a punto de cumplirse, perdiendo su vigencia, con lo que iba a ocupar su lugar, y llenaron, con el vino nuevo, los odres viejos (Mc 2,22).

Como «eran tantos los que iban y venían, que no encon­traban tiempo ni para comer», Jesús se los lleva «en la barca, aparte, a un lugar despoblado». Pero esta vez la gente no los va a dejar hacer la revisión de su actividad.

 

COMO OVEJAS SIN PASTOR

Los vieron marcharse, y muchos los reconocieron; entonces, desde todos los pueblos, fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, vio una gran multitud; se conmovió porque estaban como ovejas sin pastor y se puso a enseñarles muchas cosas.

Marcos señala, al hilo de la narración, dos consecuencias de la predicación de los Doce: una parece negativa y otra positiva.

La gente ha escuchado a los Doce. Y reacciona buscándo­los. Pero, y esto sería lo negativo, no busca a Jesús, sino a todo el grupo. Esto podría indicar que, en efecto, no han sido capaces de mostrar la radical novedad del mensaje de Jesús y lo han mezclado, confundiéndolo, con sus esperanzas y tradiciones, que, en su mayor parte, se verán modificadas o simplemente perderán su vigencia como consecuencia de la actividad y la predicación de Jesús. Dicho con otras pala­bras: se han predicado a sí mismos en lugar de anunciar la Buena Noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios (Mc 1,1).

El aspecto positivo es, sin duda, que han conseguido des­pertar el interés de sus oyentes. Como son gente del pueblo, han atinado al tocar las fibras más sensibles de sus paisanos.

Y es vivo ese interés: los ven alejarse en barca, y a pie, bordeando el lago, se encaminan hacia el lugar al que se dirigen Jesús y los discípulos, corriendo tanto que llegan antes que ellos. De este modo, el interés despertado por los Doce será la causa de que muchos puedan escuchar directamente la enseñanza de Jesús.

Al llegar, Jesús ve que se les han adelantado, y en lugar de sentirse molesto porque no podrá hacer lo que pretendía, se siente solidario con ellos, abandona su plan y se pone «a enseñarles muchas cosas»; él conoce perfectamente la causa de su ansiedad, la circunstancia que ha favorecido el, llamé­moslo así, éxito de los discípulos: están desorientados y, por eso, deseosos de encontrar alguien que les muestre la dirección adecuada en la que deben marchar para hacer más feliz su vida; Jesús lo ve y comprende que están extraviados, «como ovejas sin pastor».

 
UNA CRÍTICA POLÍTICA

Los antepasados más antiguos que Israel conoce eran pas­tores nómadas, que debían cuidar con mucha atención de sus rebaños para que no perecieran por falta de pastos o por el ataque de los animales salvajes. Esta imagen sirvió a los escri­tores del Antiguo Testamento para representar el cuidado de Dios por su pueblo (Gn 48,15; 49,24; Is 40,11; Jr 23,3; 31,10; Ez 34,11-22, Sal 23,1, 28,9, 74,1, 77,21, 78,52.72, 79,13, 80,2) y la tarea propia del rey y de los dirigentes políticos del país (2 Sm 5,2; 7,7; Is 56, 11; Jr 2,8; 3,15; 10,21; 22,22; 23,1-4, 50,6; Miq 5,4-5; Sal 78,70). Los profetas, cuando quieren denunciar la corrupción de los dirigentes, usan esta misma imagen del pastor, pero indicando que en lugar de cuidar de las ovejas las dispersan y extravían: «Mi pueblo era un rebaño perdido que los pastores extraviaban por los montes... » Jr 50,6; (véase la primera lectura de hoy; Is 56,9-12; Jr 10,21; 25,34-38; Ez 34).

Cuando el evangelio dice que Jesús «se conmovió porque estaban como ovejas sin pastor», está repitiendo la crítica hacia los dirigentes políticos de Israel. Lo que hará después mostrará que él va a realizar el anuncio de los profetas: él es el pastor que, según está anunciado, va a sustituir a aquellos corruptos (Ez 34,23s; cf. Jr 23,5; Sal 2,9). Cierto que su manera de ser pastor será muy distinta de la de los antiguos y los modernos pastores.

Sigue habiendo hoy muchas ovejas sin pastor, ya que sigue habiendo muchas ovejas desperdigadas, vagando sin rumbo, porque aún hay muchos pastores que se apacientan a sí mismos (véase Ez 34,6.8). Los cristianos debemos tener claras dos cosas: primera, que es misión nuestra denunciar la corrupción de esos pastores, y en segundo lugar, que los principales destinatarios del mensaje de Jesús son, también hoy, todos los que los pastores de este mundo han dejado «como ovejas sin pastor».

 


 

II

v. 30  Los enviados se congregaron donde estaba Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y todo lo que habían enseñado.

Para cerrar esta unidad, Mc retoma el tema del envío de los Doce (6,7-13). El mal enfoque de la actividad que éstos han ejercido, contraria a lo encargado por Jesús, se refleja en el informe que le dan, que no omite nada (todo lo que habían hecho): proclamar la enmienda, expulsar los demonios y, como complemento, curar ungiendo con aceite (alusión al mesías davídico) (6,12-13), fomentando con ello la esperanza de la res­tauración nacional, sin tener en cuenta la alternativa del Reino.

Pero añaden un dato nuevo: han enseñado, actividad que no sólo no les había encomendado Jesús, sino que en este evangelio es exclusiva suya y que él ejerce solamente con oyentes judíos (enseñar  proponer el mensaje tomando pie del AT: 1,21b; 2,13; 4,1; 6,2, etc.). Ellos se han arro­gado el derecho a enseñar, pero como no han hecho suya la enseñanza de Jesús, la que han propuesto no puede ser otra que la nacionalista judía, opuesta a ella.

v. 31  El les dijo: «Venid vosotros solos aparte, a un lugar despoblado, y des­cansad un poco». Es que eran muchos los que iban y venían y ni para comer encontraban tiempo.

Oído el informe, y sin darles ninguna señal de aprobación, Jesús tiene una reacción inmediata: quiere hablar a solas con ellos (vosotros solos). Veníos recuerda la primera llamada al seguimiento (1,17); el lugar despoblado/desierto alude a la ruptura con los valores de la sociedad (1,35.45); el término aparte indica que Jesús pretende de nuevo subsanar la incomprensión de los discípulos (cf. 4,34). El verbo «descansar» se usa en Is 14,3 LXX para significar la liberación que hizo Dios de la esclavitud de Babilonia; Mc alude a este pasaje para indicar que Jesús quiere libe­rarlos de la ideología que los domina, impidiéndoles el seguimiento.

La circunstancia que motiva la invitación de Jesús es la mucha gente que los visita para tomar contacto con el grupo. Por su espíritu reformis­ta y nacionalista, la actividad de los Doce ha causado gran revuelo y sus­citado falsas esperanzas. Esta gente no va a ver a Jesús (cf. 1,32.45; 3,7; 4,1; 5,21), es el grupo como tal el que recibe numerosas adhesiones (eran muchos). La necesidad que tienen los discípulos de asimilar el mensaje (comer, cf. 3,20) se ve frustrada por el tráfago de gente; ellos posponen el «comer», es decir, la instrucción de Jesús, para atender a los que acuden; absorbidos por esa actividad, no tienen tiempo para estar con Jesús. El entusiasmo que los circunda los ciega. Jesús interrumpe la euforia.

v. 32  Se marcharon en la barca a un lugar despoblado, aparte...

Se marcharon: Jesús va integrado en el grupo; no se menciona su nom­bre, no aparece como centro ni se dice que los discípulos lo sigan. Mc repite la mención del lugar despoblado y del aparte, subrayando la necesi­dad de corregir la incomprensión.

v. 33  ... pero los vieron marcharse y muchos los reconocieron; entonces, desde todos los pueblos fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelan­taron.

Aquellos hombres no se resignan a perder el contacto. La expresión los vieron marcharse integra de nuevo a Jesús en el grupo: a los ojos de esta gente, Jesús y el grupo aparecen como una unidad, es decir, piensan que Jesús pretende los mismos objetivos que han expuesto los Doce Muchos los reconocieron: son los testigos antes mencionados (31b) de la actividad de los enviados (muchos, cf. 6,13). Quedan, sin embargo, otros muchos que desean expresarles su acuerdo; la expectación se ha extendi­do: van corriendo por tierra al lugar desploblado / desierto donde, como había sucedido con varios líderes de masas, podría dar comienzo el movimiento reformista.

34  Al desembarcar vio una gran multitud; se conmovió, porque estaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

El propósito de Jesús se frustra de nuevo por la presencia 4e la mul­titud que lo espera: no podrá instruir en particular a sus discípulos, quie­nes, por tanto, seguirán apegados a su ideal de renovación de Israel. La gran multitud está formada por los muchos que fueron por tierra a este lugar desde todos los pueblos (6,33) para encontrarse con el grupo. Con­tinúa la reacción popular favorable a la actividad de los Doce.

 


 

III

 Jr 23, 1-6

 En el Antiguo Testamento los guías políticos y religiosos son presentados con frecuencia como pastores y al pueblo como el rebaño. La figura del jefe como pastor cobró vigencia a partir de David, el pastor convertido en rey. El rebaño no es propiedad de los pastores sino del Señor, ante el cual ellos son sus representantes, por eso él mismo les tomará cuentas. El oficio de los jefes se ha pervertido y esto ha permitido la dispersión y el extravío del rebaño. El rey Joaquín con su política desatinada provocó la intervención de Babilonia. La expulsión que se menciona aquí parece referirse a la primera deportación. La intervención del Señor se justifica por tratarse de su rebaño, está desarrollada en tres tiempos: repatriación de los deportados, nombramiento de pastores ejemplares y resonancia escatológica. Se pasa de los pastores al Pastor-Jefe, al rey davídico en quien los judíos ponen su confianza.

Jeremías es consciente de que el desorden, la situación de injusticia y el desplazamiento que tiene que soportar y sufrir el pueblo, se debe a los mandatarios que no han sabido gobernar en función del bien público sino en función de sus intereses personales y de clase, por eso han fracasado como gobernantes y es necesario entonces que Dios suscite nuevos pastores. Los pueblos viven añorando el cambio de la situación cada vez que se presenta la oportunidad de un nuevo gobierno. La esperanza y la ilusión de que algún día haya oportunidad para vivir en la justicia no se acaban aunque los hechos nos muestren que las situaciones siguen iguales. En este momento el problema de injusticia se ha agudizado más, porque los dirigentes de los pueblos tienen que obedecer al orden económico internacional, aunque haya esperanza no se encuentran las salidas, porque se requiere de la voluntad política de los grandes dirigentes del mundo y principalmente de quienes manejan la economía mundial. Hoy encontramos en el mundo más desorden, más injusticia, más desplazamiento. Que la palabra de Jeremías nos ayude a seguir creyendo que es posible la justicia.

 

Ef 2, 13-18

Este texto parece ser una inserción dentro de la carta a los Efesios, es diferente en el lenguaje, en las ideas y en la forma. Inserción en forma de himno sobre Cristo: la paz y la persona que nos trae la paz. Cristo derribó la pared divisoria, hizo de los dos ámbitos: judíos y gentiles, uno solo y destruyó por medio de su carne la enemistad.

El convertir la ley en una norma absoluta trae como consecuencias el casuismo y el legalismo; destruyendo este carácter de la ley, se elimina la enemistad. La gran acción de Cristo por la cual se demostró que es nuestra paz fue la eliminación de la ley como dogma, como norma absoluta y suprema que separaba a Dios y a los seres humanos, y a judíos y gentiles. Si los jefes dispersan, Jesús tiene la capacidad de reunir y de acabar con todo aquello que separa y divide a hombres y mujeres.

A Pablo le tocó enfrentar el problema cultural en la Iglesia primitiva entre cristianos judaizantes y gentiles, y luchó hasta conseguir que los gentiles fueran admitidos también dentro de la comunidad cristiana. En el texto de hoy nos recuerda que en Cristo Jesús desaparecen todo antagonismo y toda situación de injusticia que hacen que hombres y mujeres de la misma cultura y de culturas diferentes, no se entiendan entre sí... El evangelio es un mensaje de carácter universal, derriba los muros sociales, políticos, económicos, culturales y hermana a todos los hombres y mujeres.

 

Mc 6, 30-34

Dice el texto de Marcos hoy que a Jesús le dio lástima de la multitud porque andaban como ovejas sin pastor. Los discípulos han llegado de su labor apostólica a contarle a Jesús todo lo que les había pasado, Jesús entonces los invita a descansar en un lugar apartado pero cuando llegan allí fue imposible porque una gran multitud ya estaba en el lugar esperándolos. Jesús comprendió que más urgente que comer y descansar era atender a la multitud.

Si Jeremías en su tiempo se queja de los guías políticos mucha más aguda es la situación en tiempos de Jesús. En la época de Jesús los jefes políticos y religiosos dispersaban cada vez más al pueblo. El régimen político, militar y económico impuesto por Roma era una carga que pesaba sobre el pueblo y que se hacía más gravosa porque había gente que le hacía el juego a los romanos, entre ellos los saduceos, que administraban el Templo. El rey y los cobradores de impuestos eran nombrados por Roma y las fuerzas militares romanas tenían su fortaleza junto al templo de Jerusalén. Esta situación además de oprimir ofendía la dignidad del pueblo. El régimen tributario era demasiado minucioso y había que cumplir con el diezmo para el templo. La situación económica era crítica.

La sociedad se encontraba dividida y se atomizaba cada vez más tratando de buscar solución al problema del momento; unos creían en la fuerza de las armas, otros se aislaban y vivían en forma independiente. Se esperaba una irrupción de Dios que pusiera fin a esta situación y diera oportunidad al pueblo de Israel. Por otro lado después de la reconstrucción del templo al regresar del exilio, las leyes de purificación dominaron la religión judía hasta convertirla en un simple cumplimiento de normas, actitud con la cual Jesús no está de acuerdo porque se ha desligado totalmente de la vida haciendo falta la práctica de la justicia, del amor y de la misericordia. En una situación de éstas hay más desorientación y desconcierto en el pueblo, por eso Jesús es la alternativa de Dios en ese momento. Muchos se encuentran marginados del templo, han sido desplazados de allí por no cumplir con las normas rituales de purificación, cuando oyen hablar a Jesús se sienten identificados con su enseñanza y con su práctica, descubren que no están tan lejos de los caminos de Dios, encuentran en él al pastor que en vez de dispersar, congrega y reúne. Por eso, mientras los guías políticos y religiosos encuentran tiempo suficiente para descansar y comer, Jesús y los suyos tienen que inventar tiempo para satisfacer estas necesidades vitales. Marcos reconoce que Jesús, movido por la compasión de ver a la multitud que andaba como oveja sin pastor, se pone a enseñarles. Es la causa del Reino la que le consume su tiempo y su vida. Para esto ha venido, su pasión y su locura es el Reino, en otro pasaje del evangelio cuando María y los familiares de Jesús se enteran de que no les queda tiempo de comer por andar en los trabajos del Reino, vienen a buscarlo porque creen que se está enloqueciendo. Sólo quien ha andado en la vida motivado por una Causa entiende estas actitudes de Jesús, y no siente hambre ni fatiga por andar haciendo lo que le gusta y motiva.



 

Para la revisión de vida

 Dios promete a su pueblo que le dará pastores que realmente lo guíen por los caminos de la paz, la justicia y la libertad. Y, aunque nosotros solemos repartir los papeles, haciendo “pastores” a unos y a otros “ovejas”, tenemos que reconocer que todos debemos ser “pastores amorosos” de todos. ¿Reconozco mi responsabilidad por la suerte de mis hermanos, me siento responsable de su vida, de su paz, de su felicidad, o dejo siempre el bien de los demás como tarea para otros?

 

Para la reunión de grupo

Que Jesús diga “Vengan a un sitio tranquilo, a descansar un poco” se les antojaría a muchos como un detalle que desentona del resto del evangelio... Parecería que en el cristianismo el descanso, y mucho más el recreo o el placer... no tendrían carta de ciudadanía, serían siempre extraños y mal acogidos... El cristianismo de calidad siempre se llevaría mejor con preceptos, normas, obligaciones, oraciones, devociones, abstinencias, ayunos, heroísmos… ¿De dónde viene esta sensación? ¿Qué imagen de Dios lo fundamenta? ¿Es ésa la imagen de Dios que tiene Jesús?

Aunque todo debemos ser en la Iglesia "pastores unos de otros", el tema bíblico de los pastores puede ser referido legítimamente al tema capital -y de tanta actualidad- de los ministerios en la comunidad cristiana: ¿cómo sentimos ese tema? Muchos cristianos "de a pie" se desentienden del tema, como si eso fuera responsabilidad sólo de los "pastores" precisamente... Una buena reunión del grupo de reflexión puede ser estudiar el tema en cualquiera de sus aspectos. Se puede llamar a alguien que lo introduzca con una exposición. Se puede partir de un artículo. Por ejemplo, de éste: http://servicioskoinonia.org/relat/201.htm

 

Para la oración de los fieles

Por los responsables de las comunidades cristianas, para que sirvan con generosidad y entrega a todos sus miembros, sin acepción de personas, y atentos a sus necesidades, siendo los primeros en afrontar los problemas de la comunidad. Oremos.

Por los gobiernos de las naciones, para que no busquen sus propios intereses sino que sirvan al bien común. Oremos.

Para que en este mundo en que vivimos haya cada día más posibilidades para que las personas puedan desarrollarse en toda su integridad y con toda su dignidad. Oremos.

Por todos los que sufren las consecuencias de una sociedad clasista, racista y egoísta, para que obtengan la ayuda que necesitan. Oremos.

Por nuestra Iglesia, para que sepa afrontar con creatividad la continua reforma y mejora de los modelos ministeriales, como forma creativa de servir al pueblo de Dios que peregrina siempre por contextos históricos diversos. Oremos.

Por esta nuestra comunidad, para que, después de reflexionar su fe, la traduzca en generosidad, en entrega a los demás y en cuidado amoroso hacia todos. Oremos.

 

Oración comunitaria

 Dios, Padre nuestro, míranos con amor, pues somos hijos e hijas tuyos, y aunque no siempre nos comportemos como los hermanos y hermanas que somos, no dejes nunca de guiarnos como buen pastor, para que transformemos nuestro corazón a semejanza del tuyo y se amos buenos pastores los unos de los otros. Por Jesucristo nuestro Señor.



Estos comentarios están tomados de diversos libros, editados por Ediciones El Almendro de Córdoba, a saber:
- Jesús Peláez: La otra lectura de los Evangelios, I y II. Ediciones El Almendro, Córdoba.
- Rafael García Avilés: Llamados a ser libres. No la ley, sino el hombre. Ciclo A,B,C. Ediciones El Almendro, Córdoba.
- Juan Mateos y Fernando Camacho: Marcos. Texto y comentario. Ediciones El Almendro.
        - Juan. Texto y comentario. Ediciones El Almendro. Más información sobre estos libros en www.elalmendro.org
        - El evangelio de Mateo. Lectura comentada. Ediciones Cristiandad, Madrid.
Acompaña siempre otro comentario tomado de la Confederación Internacional Claretiana de Latinoamérica: Diario bíblico

www.koinonia.org